
Los cálculos renales en gatos son acumulaciones de minerales que se forman en riñones, uréteres, vejiga o uretra y provocan dolor y dificultad para orinar. Los dos tipos más frecuentes son la estruvita y el oxalato cálcico. El tratamiento depende de su localización y composición: dieta terapéutica, fármacos, litotricia o cirugía.
Un gato con cálculos renales deja de orinar con normalidad. El dolor aparece de forma progresiva y, en los casos graves, la vía urinaria se bloquea por completo. Este artículo explica qué son los cálculos renales en gatos, por qué se forman, cómo se diagnostican y qué tratamientos aplica hoy la medicina veterinaria, desde la dieta hasta la cirugía.
¿Qué son los cálculos renales en gatos?
Un urolito es una masa sólida formada por la agregación de cristales minerales presentes en la orina. El término médico para esta enfermedad es urolitiasis. Un urolito puede desarrollarse en cualquier tramo del aparato urinario: riñón, uréter, vejiga o uretra.
Los cálculos renales propiamente dichos, situados en los riñones del gato, son poco frecuentes en gatos. La localización más habitual es la vejiga. La confusión entre ambos términos es común entre los propietarios, por lo que este artículo utiliza “cálculos renales” en su sentido amplio y coloquial, que incluye los urolitos vesicales. Los cristales urinarios preceden a los cálculos. Cuando la concentración de minerales en la orina supera un umbral de saturación, los cristales se agregan y forman una estructura sólida que crece durante semanas o meses.
¿Qué tipos de cálculos renales existen en gatos?
La clasificación se realiza según la composición mineral del cálculo. En la siguiente tabla puedes observar los dos tipos que representan la gran mayoría de los casos en gatos:
| Tipo de cálculo | Composición | Condición de la orina | Se disuelve con dieta |
|---|---|---|---|
| Estruvita | Fosfato amónico magnésico | Alcalina, con o sin infección urinaria | Sí, mediante dieta de disolución |
| Oxalato cálcico (CaOx) | Oxalato de calcio | Ácida, con hipercalcemia en un porcentaje de los casos | No; requiere extracción quirúrgica o mínimamente invasiva |
El oxalato cálcico representa más del 90 % de los cálculos localizados en el riñón y el uréter, según los datos recopilados por el consenso ACVIM sobre urolitos en perros y gatos (Lulich et al., 2016). La hipercalcemia se diagnostica en aproximadamente el 35 % de los gatos con cálculos de oxalato cálcico, de acuerdo con la guía de consenso de iCatCare publicada en el Journal of Feline Medicine and Surgery (2025).
Los cálculos de urato y cistina también existen en gatos, aunque su frecuencia es menor. Los cálculos de urato se asocian a alteraciones hepáticas, como los cortocircuitos portosistémicos.
Los cálculos renales en gatos también pueden aparecer en diferentes partes de las vías urinarias. Por ello, se clasifican en:
- Cálculos del tracto urinario inferior: vejiga y uretra.
- Cálculos del tracto urinario superior: riñones y uréteres.
¿Por qué aparecen los cálculos renales en los gatos?
Las causas exactas de la urolitiasis felina no están completamente identificadas. Varios factores predisponentes actúan de forma combinada:
- Dieta: una alimentación con excesivo magnesio puede causar cálculos de estruvita, mientras que una dieta ácida se relaciona con cálculos de CaOx.
- Infección urinaria: muchas bacterias causan acidificación en la orina.
- Enfermedades urinarias o vasculares: otras patologías en el riñón también pueden acidificar la orina.
- Otras enfermedades: es el caso de aquellas enfermedades que aumentan el magnesio o el calcio circulantes, como las neoplasias o el hiperparatiroidismo.
- Alteración de la flora intestinal: la desaparición de algunas bacterias destructoras de oxalato causa un aumento en la concentración de esta sustancia.
- Obesidad y sedentarismo: los gatos sedentarios u obesos tienen más tendencia a padecer cálculos renales.
La raza y el sexo también influyen. Los gatos persas presentan hasta un 72 % de riesgo relativo de cálculos de oxalato cálcico en poblaciones europeas estudiadas, junto con las razas British Shorthair, Ragdoll y Scottish Fold, según el estudio alemán publicado en Tierärztliche Praxis (2022). Los machos desarrollan con más frecuencia cálculos de oxalato cálcico; las hembras jóvenes desarrollan con más frecuencia cálculos de estruvita, un patrón confirmado en estudios epidemiológicos de México, Tailandia y Alemania.
¿Cuáles son los síntomas de cálculos renales en gatos?
Un cálculo pequeño no siempre provoca signos visibles. Muchos casos se detectan de forma incidental durante una revisión por otro motivo. Cuando el cálculo interfiere con la micción, aparecen estos signos:
- Orinar con sangre: hematuria.
- Orinar fuera del arenero de forma repetida.
- Aumentar el número de micciones con escaso volumen cada vez.
- Maullar o mostrar dolor al orinar.
- Perder el apetito y el peso corporal.
- Reducir la actividad y mostrar fatiga.
Un gato macho que deja de orinar por completo sufre una urgencia médica. La obstrucción uretral completa provoca acumulación de toxinas en 24-48 horas y puede causar la muerte en unos 3 días sin tratamiento, según el Manual Veterinario MSD (2025). Acudir a un veterinario en las primeras horas evita esta progresión.
¿Cómo se diagnostican los cálculos renales en gatos?
El veterinario combina varias pruebas para confirmar el diagnóstico y planificar el tratamiento:
- Palpar el abdomen para detectar cálculos vesicales de tamaño perceptible.
- Realizar un análisis de orina y un cultivo para descartar infección y valorar el pH.
- Solicitar una radiografía abdominal, capaz de detectar cálculos de hasta 3 mm.
- Complementar con ecografía cuando el cálculo no es radiopaco o su localización exacta no está clara.
- Analizar el cálculo extraído en laboratorio para confirmar su composición mineral y ajustar la prevención.
¿Cómo se tratan los cálculos renales en gatos?
El tratamiento depende de tres variables: la localización del cálculo, su composición mineral y el grado de afectación renal. No existe un protocolo único válido para todos los casos.
Dieta terapéutica y alimentos para disolver cálculos renales en gatos
La estruvita se disuelve mediante una dieta terapéutica que acidifica la orina y reduce el magnesio disponible. La disolución completa suele lograrse en varias semanas de alimentación exclusiva con el pienso o la lata prescritos por el veterinario.
El oxalato cálcico no se disuelve con dieta. Un cálculo de oxalato cálcico ya formado requiere extracción mediante técnica mínimamente invasiva o cirugía. La dieta terapéutica actúa exclusivamente en la prevención de la recurrencia: aumenta la humedad del alimento por encima del 75 % para diluir la orina y evita el exceso de proteína acidificante.
Incorporar comida húmeda, mantener el comedero limpio y añadir una fuente de agua en casa incrementa la ingesta hídrica y reduce la concentración mineral de la orina.
Tratamiento farmacológico
- Prescribir antibióticos cuando existe infección urinaria confirmada por cultivo.
- Añadir potasio citrato en gatos con orina persistentemente ácida y cálculos de oxalato cálcico.
- Considerar hidroclorotiazida en gatos normocalcémicos con recurrencia de oxalato cálcico, siempre bajo supervisión veterinaria y con control periódico de calcio.
- Utilizar relajantes de la uretra, como la tamsulosina, en casos de obstrucción uretral para facilitar el paso de fragmentos pequeños.
Litotricia y técnicas mínimamente invasivas
La urohidropropulsión expulsa cálculos pequeños de la vejiga mediante presión manual controlada, sin necesidad de cirugía abierta.
La litotricia láser fragmenta el cálculo mediante un láser holmio-YAG introducido con un cistoscopio. La técnica tiene un uso limitado en gatos: el diámetro de la uretra y el uréter felinos es demasiado estrecho para la instrumentación disponible en la mayoría de centros, lo que restringe su aplicación a un número reducido de hospitales de referencia.
Cirugía y coste aproximado
La intervención quirúrgica se reserva para cálculos grandes en la mascota, cálculos situados en el tracto urinario superior o casos que no responden a dieta ni a técnicas mínimamente invasivas:
- Practicar una cistotomía para extraer cálculos de la vejiga mediante una incisión directa.
- Practicar una ureterotomía para extraer un cálculo único alojado en el uréter.
- Colocar un stent ureteral para ampliar el diámetro del conducto y favorecer el paso de orina y fragmentos.
- Instalar un bypass ureteral subcutáneo (SUB) cuando el uréter está gravemente dañado, mediante una vía alternativa entre el riñón y la vejiga.
El coste de una cirugía de cálculos vesicales en un gato en España varía según la clínica, la complejidad del caso y la comunidad autónoma. Solicitar un presupuesto cerrado tras el diagnóstico por imagen es el paso recomendado antes de decidir el tratamiento.
¿Funcionan los remedios naturales como la chancapiedra o el diente de león ante estos problemas?
La evidencia científica veterinaria no respalda el uso de chancapiedra, diente de león ni otros remedios herbales para disolver o prevenir cálculos renales en gatos. Ni la British Veterinary Association (BVA) ni la American Veterinary Medical Association (AVMA) reconocen eficacia demostrada para estos productos en la especie felina. Administrar cualquier suplemento herbal sin supervisión veterinaria retrasa el diagnóstico y expone al gato a interacciones no estudiadas.
¿Se pueden prevenir los cálculos renales en gatos?
La prevención se dirige siempre al tipo de cálculo ya diagnosticado en cada gato, porque las medidas para estruvita y para oxalato cálcico no son intercambiables:
- Aumentar el consumo de agua mediante comida húmeda y fuentes de agua corriente para evitar la deshidratación.
- Mantener el peso ideal del gato con ejercicio regular.
- Evitar suplementos minerales y vitamínicos no prescritos por el veterinario.
- Realizar análisis de orina periódicos en gatos con antecedentes de cálculos.
- Seguir de forma estricta la dieta terapéutica prescrita, sin combinarla con premios o alimentos no autorizados.
Un cálculo renal en un gato rara vez desaparece sin intervención veterinaria. Identificar el tipo de mineral mediante análisis de orina y pruebas de imagen determina si la dieta basta o si el gato necesita un procedimiento mínimamente invasivo o cirugía. El seguimiento periódico tras el tratamiento reduce el riesgo de recurrencia, especialmente en los cálculos de oxalato cálcico, que tienden a repetirse con más frecuencia que los de estruvita.
Ante cualquier signo de dificultad para orinar, sangre en la orina o cambios de comportamiento en el arenero, la revisión veterinaria en las primeras 24 horas marca la diferencia entre un tratamiento sencillo y una urgencia por obstrucción uretral.
Cirugía de cálculos renales en gatos
La cirugía de problemas renales en gatos como los cálculos se realiza cuando no existe otra alternativa. Existen diferentes tipos de cirugía según el lugar en el que se encuentran los urolitos. Los más habituales son:
- Cistotomía: es una incisión en la vejiga para extraer uno o varios cálculos.
- Ureterotomía: está indicada para la extracción de un único cálculo de la parte superior del uréter mediante una incisión mínima.
- Colocación de stents: consiste en colocar un tubo dentro del uréter para aumentar su diámetro y favorecer la salida de las piedras.
- Baypass ureteral subcutáneo (SUB): se introduce una vía alternativa desde el riñón a la vejiga.
- Litotricia láser: los urolitos se destruyen mediante ondas de choque. Es una técnica rápida y segura, aunque no suele realizarse por falta de instrumentación.
Preguntas frecuentes sobre los cálculos renales en gatos
¿Los cálculos renales en gatos tienen cura?
La estruvita se disuelve por completo con dieta terapéutica en la mayoría de los casos. El oxalato cálcico no se disuelve, pero se elimina mediante técnicas mínimamente invasivas o cirugía. Tras la eliminación, el seguimiento veterinario y la dieta preventiva reducen de forma significativa el riesgo de que el cálculo vuelva a formarse.
¿Qué alimentos ayudan a disolver los cálculos renales en gatos?
Ningún alimento casero disuelve un cálculo de oxalato cálcico. Para la estruvita, únicamente las dietas terapéuticas veterinarias formuladas para acidificar la orina y reducir el magnesio logran la disolución. Sustituir esta dieta por alimentación casera o comercial estándar interrumpe el proceso y prolonga la enfermedad.
¿Por qué mi gato orina con sangre?
La sangre en la orina (hematuria) aparece cuando un cálculo o cristal irrita la mucosa de la vejiga o la uretra. También puede deberse a una infección urinaria o a cistitis idiopática felina. Un veterinario debe examinar al gato en las primeras 24 horas para descartar una obstrucción uretral, especialmente si es macho.
¿Cuánto cuesta operar a un gato de piedras en la vejiga?
El precio de una cirugía de cálculos vesicales en España varía según la clínica, la técnica empleada y las pruebas diagnósticas previas necesarias. El presupuesto se define tras la radiografía o ecografía que confirma el tamaño y la localización exactos del cálculo.
¿Los cálculos renales en gatos son hereditarios?
La genética no causa directamente los cálculos, pero predispone a su formación. Las razas persa, himalaya, British Shorthair, Ragdoll y Scottish Fold presentan un riesgo relativo más alto de oxalato cálcico según estudios epidemiológicos europeos. Un gato de estas razas se beneficia de revisiones de orina más frecuentes.
Ideas clave
- Un urolito es una masa mineral que se forma en cualquier tramo del aparato urinario del gato; el término médico es urolitiasis.
- La estruvita se disuelve con dieta terapéutica; el oxalato cálcico no se disuelve y requiere extracción.
- Un gato macho que deja de orinar por completo sufre una urgencia médica con riesgo de muerte en unos 3 días sin tratamiento.
- El diagnóstico combina palpación, análisis de orina, radiografía y, en ocasiones, ecografía.
- La prevención depende del tipo de mineral diagnosticado: agua, peso y dieta específica, sin remedios herbales sin respaldo científico.
Fuentes
- Sanderson, S. L. (2025). Cálculos urinarios (urolitos) en los gatos. Manual Veterinario MSD, edición para propietarios.
Manual Veterinario MSD - iCatCare Consensus Guidelines on the Diagnosis and Management of Lower Urinary Tract Diseases in Cats (2025). Journal of Feline Medicine and Surgery.
Journal of Feline Medicine and Surgery - Lulich, J. P., et al. (2016). ACVIM Small Animal Consensus Recommendations on the Treatment and Prevention of Uroliths in Dogs and Cats. Journal of Veterinary Internal Medicine.


