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Estreñimiento en gatos bebés: síntomas, causas y tratamiento

Publicado el 03/01/2023

Estreñimiento en gatos bebés: síntomas, causas y tratamiento

En gatitos lactantes y recién destetados, los cambios de alimentación, la deshidratación o la falta de estimulación pueden alterar el ritmo intestinal.
Detectar el estreñimiento a tiempo ayuda a evitar complicaciones y, en algunos casos, requerirá valoración veterinaria.

¿Qué es el estreñimiento en gatitos?

El estreñimiento en gatos es la dificultad para evacuar con menos frecuencia de lo esperable, con heces duras, secas o en pequeñas cantidades,
y/o realiza esfuerzo sin resultado. En casos más avanzados puede aparecer dolor abdominal, inapetencia o vómitos.

En gatos bebés el sistema digestivo está en desarrollo y cualquier cambio como la lactancia, fórmula, inicio de sólidos, hidratación o rutina puede afectar al tránsito intestinal.

¿Cuánto tiempo puede estar un gato bebé sin defecar?

Que por alguna circunstancia un gatito no defeque durante un día puede englobarse dentro de la normalidad, sobre todo si no presenta ningún síntoma de malestar. Sin embargo, si pasa más de 24 a 48 horas sin defecar, especialmente si es muy pequeño, hay que consultar con el veterinario. Los gatos pequeños son más vulnerables que los adultos, de ahí la importancia de no tardar en procurarles asistencia.

A continuación, puedes leer los factores más importantes según la edad:

  • Recién nacidos y lactantes (menos de 4 semanas): suelen necesitar estimulación para eliminar. Si no hay deposición tras varias tomas, hay que revisar técnica, hidratación y estado general.
  • Destete e inicio de sólidos: es una etapa típica de estreñimiento por cambios de dieta y menor contenido de agua.

¿Cuáles son los síntomas de estreñimiento en gatos bebés?

Los síntomas más frecuentes de estreñimiento en gatos bebés son:

  • No defecar o hacerlo con menor frecuencia de la habitual.
  • Ir al arenero repetidas veces con esfuerzo y sin resultado.
  • Heces pequeñas, duras, secas o con aspecto “bolitas”.
  • Intentar defecar fuera de la bandeja (por asociación con dolor o estrés).
  • Abdomen distendido o dolor al tocarlo, postura encorvada.
  • Maullidos durante el intento de deposición.
  • Pérdida de apetito, apatía o decaimiento.
  • En casos graves: vómitos, deshidratación, prolapso rectal o empeoramiento rápido.

Causas más frecuentes según la etapa

En los gatitos puede producirse estreñimiento cuando tiene lugar el cambio de alimentación de leche materna a sólidos. También si, al adoptarlos, les modificamos la comida de una manera brusca. Es habitual el estreñimiento en gatos recién nacidos cuando, en ausencia de la madre, tienen que criarse a biberón con leche artificial. En estos casos, cualquier modificación en la composición de la toma o un cambio en la marca de la leche pueden ser causa de estreñimiento. Además, las gatas lamen la zona genital de sus gatitos para estimularlos a defecar y a orinar. En los lactantes huérfanos, si no provocamos nosotros el reflejo de eliminación o no lo hacemos de la forma adecuada, es posible que el pequeño no consiga defecar por sí mismo. Por último, hay que valorar otros factores, como algunas patologías, el estrés o una mala experiencia con la bandeja de arena, que puede inhibir su uso. También podría haber una obstrucción, como la provocada por la ingesta de un cuerpo extraño tipo hilos o pelo.

A continuación te mostramos las causas más frecuentes según la etapa:

1) Falta de estimulación en lactantes

En la naturaleza, la madre estimula a los cachorros lamiendo la zona genital y perineal para activar el reflejo de orinar y defecar. En gatitos huérfanos o criados a biberón, si no se realiza esta estimulación tras las tomas, es habitual que no evacúen con normalidad.

2) Cambios de alimentación y destete

El paso de leche materna a fórmula, cambios de marca, errores de preparación o transiciones bruscas hacia alimento sólido pueden provocar heces más secas y tránsito más lento. Esta es una de las causas más comunes alrededor del destete o tras una adopción reciente.

3) Deshidratación y menos agua en las heces

Cuando el gatito está deshidratado, el intestino reabsorbe más agua y las heces se endurecen. Puede ocurrir por baja ingesta, diarreas previas, calor ambiental,
enfermedad intercurrente o problemas para alimentarse.

4) Estrés, entorno y bandeja de arena

Un cambio de hogar, ruidos, manipulación excesiva o una mala experiencia con la bandeja puede hacer que el gatito “aguante” la deposición. En destetados y jóvenes, la
higiene, el tipo de arena y la accesibilidad de la bandeja influyen mucho.

5) Causas médicas u obstrucción

También hay situaciones en las que el estreñimiento es secundario a un problema médico (dolor, alteraciones neurológicas, malformaciones, etc.) o a una obstrucción
(por ejemplo, ingestión de hilos, pelo u otros objetos). En bebés, este escenario requiere valoración veterinaria temprana.

Cuándo no es solo estreñimiento: diagnóstico diferencial)

Algunos problemas pueden parecer estreñimiento pero requieren otra actuación. Por ejemplo:

  • Obstrucción intestinal: esfuerzo sin heces, vómitos, dolor, apatía o abdomen muy tenso.
  • Problemas urinarios: el gatito hace fuerza en la bandeja, pero el problema es que no orina. En ese caso la urgencia es alta.
  • Dolor o enfermedad sistémica: si el gatito está muy apagado, no come o empeora rápido, hay que priorizar revisión.
  • Estreñimiento crónico/obstipación: retención prolongada con colon distendido y mayor riesgo de complicaciones.

¿Cómo estimular a un gato a defecar?

Si es un lactante (menos de 4 semanas)

  1. Estimulación tras cada toma: con gasa, algodón o paño suave humedecido en agua tibia, frota suavemente la zona anal y genital hasta que elimine.
  2. Revisa la fórmula y la preparación: respeta proporciones, temperatura y frecuencia de tomas indicadas para su etapa.
  3. Controla hidratación y peso: si el gatito no gana peso o está decaído, consulta.

Si ya usa bandeja (destete y jóvenes)

  1. Asegura agua disponible y facilita la hidratación (especialmente si come seco).
  2. Rutina de bandeja: bandeja baja, arena limpia, lugar tranquilo y accesible.
  3. Movimiento: el juego suave ayuda al tránsito intestinal en gatitos activos.
  4. Observación: registra si hay esfuerzo, dolor, vómitos o ausencia completa de heces.

Si el gatito parece querer defecar pero no puede, o si el estreñimiento se repite, lo más prudente es que lo valore un veterinario para identificar la causa y pautar el tratamiento adecuado para su edad.

Qué NO hacer

  • No administres laxantes humanos ni medicación sin pauta veterinaria: en gatitos el margen de seguridad es más estrecho.
  • No uses enemas comerciales para humanos (algunos pueden ser peligrosos para gatos).
  • No fuerces la alimentación si hay vómitos, dolor marcado o decaimiento: requiere revisión.
  • No retrases la consulta si hay empeoramiento, signos de deshidratación o sospecha de obstrucción.

¿Cuándo acudir al veterinario?

En gatos bebés, conviene priorizar la revisión si aparece cualquiera de estas situaciones:

  • Más de un día sin defecar con malestar, dolor o esfuerzo repetido sin resultado.
  • Vómitos, apatía marcada, rechazo de alimento o signos de deshidratación.
  • Abdomen muy distendido o doloroso.
  • Prolapso rectal, sangre, o empeoramiento rápido.
  • Sospecha de ingestión de un cuerpo extraño.
  • Duda entre estreñimiento y problema urinario.

Si necesitas atención veterinaria, puedes solicitar cita en MiVet o acudir a un centro con servicio de urgencias si el cuadro es agudo.

¿Cómo se diagnostica en clínica?

El diagnóstico se basa en la historia (frecuencia de deposiciones, dieta, cambios recientes, hidratación), la exploración física y, cuando hace falta, pruebas complementarias.
En estreñimiento con retención de heces, puede palparse material fecal en abdomen; en otros casos se utilizan técnicas de imagen para confirmar retención u obstrucción.

  • Exploración física y valoración de hidratación.
  • Palpación abdominal (con especial cuidado en bebés).
  • Radiografías si se sospecha retención importante, obstipación u obstrucción.
  • Analíticas u otras pruebas si el cuadro es recurrente o hay sospecha de enfermedad subyacente.

Tratamiento veterinario habitual

El tratamiento depende de la causa y la gravedad. En cuadros leves puede bastar con medidas de soporte e hidratación; en casos moderados o graves puede requerirse intervención clínica.

  • Rehidratación (oral o con fluidoterapia) si hay deshidratación.
  • Modificación dietética adaptada a la edad y al estado del gatito.
  • Medicaciones pautadas por el veterinario para ablandar heces o mejorar el tránsito, cuando procede.
  • Enema o extracción de heces en casos de retención significativa, siempre con criterio veterinario y, si es necesario, sedación.
  • Cirugía si existe obstrucción por cuerpo extraño u otra causa que lo requiera.

En gatitos, la prioridad es actuar pronto para evitar que el problema avance y para identificar si hay una causa que requiera tratamiento específico.

Prevención y hábitos para evitar recaídas

En lactantes

  • Estimulación correcta después de cada toma si no está la madre.
  • Preparación exacta de la fórmula y transiciones de marca graduales cuando sea posible.
  • Seguimiento de peso y estado general (apetito, actividad, hidratación).

En destete y jóvenes

  • Transiciones de dieta progresivas (evitar cambios bruscos tras adopción).
  • Acceso continuo al agua; si hay tendencia a heces duras, revisa con tu veterinario el tipo de alimentación.
  • Bandeja adecuada al tamaño del gatito, limpia y en zona tranquila.
  • Juego diario y actividad moderada para favorecer el tránsito.

Si el estreñimiento se repite

Cuando hay episodios recurrentes, es importante revisar la causa: hidratación, dieta, entorno, dolor, y descartar patología subyacente.
Un plan preventivo individualizado con el veterinario ayuda a reducir recaídas.

Preguntas frecuentes

¿Es normal que un gatito no haga caca durante un día?

Puede ocurrir, especialmente si el gatito está activo, come y no muestra dolor. Aun así, en bebés conviene vigilar porque son más vulnerables.
Si hay esfuerzo, malestar, vómitos o decaimiento, es preferible consultar con el veterinario.

¿Cómo puedo estimular a un gatito recién nacido para que defeque?

En lactantes sin madre, se estimula la eliminación con una gasa, algodón o paño suave humedecido con agua tibia, frotando con suavidad la zona anal y genital tras cada toma.
Si no funciona o el gatito empeora, consulta.

¿Cuáles son las señales de alarma en un gatito estreñido?

Dolor marcado, abdomen muy distendido, esfuerzo repetido sin deposición, vómitos, apatía, rechazo de alimento, deshidratación, sangre o prolapso rectal, o sospecha de cuerpo extraño.
En estas situaciones hay que acudir a un veterinario.

¿Qué suele causar estreñimiento al adoptar un gatito?

Los cambios bruscos de dieta, el estrés del entorno nuevo y la adaptación a la bandeja de arena son causas habituales. Una transición progresiva y una bandeja accesible y limpia ayudan.
Si el estreñimiento persiste, conviene valoración profesional.

Contenido informativo. Ante cualquier duda o si tu gatito presenta síntomas, consulta con tu veterinario.