
La leishmaniasis no se contagia directamente entre perros por convivir, jugar, lamerse o compartir comedero. La principal vía de transmisión es la picadura de un flebótomo infectado, aunque existen otras vías poco frecuentes, como la transmisión de madre a cachorros o mediante sangre infectada.
El artículo en 5 claves:
- La leishmaniasis se transmite principalmente por la picadura del flebótomo.
- No se contagia por convivir, jugar o compartir comedero.
- Un perro infectado puede no presentar síntomas.
- No es necesario separar a los perros que conviven juntos.
- También existen vías poco frecuentes, como la transmisión vertical o sanguínea.
La leishmaniasis canina genera muchas dudas entre quienes conviven con varios perros, especialmente cuando uno de ellos ha sido diagnosticado con la enfermedad. Una de las preguntas más frecuentes es si la leishmaniasis se contagia entre perros por convivir, jugar juntos o compartir objetos.
En condiciones habituales, un perro con leishmaniasis no contagia directamente a otro perro por el contacto cotidiano. La principal vía natural de transmisión de Leishmania infantum es la picadura de un flebótomo o mosquito infectado. Sin embargo, existen otras vías de transmisión mucho menos frecuentes que conviene conocer, como la transmisión de una madre infectada a sus cachorros o mediante sangre infectada.
¿La leishmaniasis se contagia directamente entre perros?
No. La leishmaniasis no se transmite normalmente de un perro a otro por convivir juntos.
| Situación | ¿Puede transmitir la leishmania? |
| Jugar con un perro infectado | No, no es una vía habitual de transmisión. |
| Dormir juntos | No, pueden convivir con normalidad. |
| Compartir comedero o bebedero | No, no se transmite de esta forma. |
| Saliva o lamidos | No, no son vías habituales de transmisión. |
| Picadura de un flebótomo infectado | Sí, es la principal vía de transmisión. |
| De madre infectada a cachorros | Sí, existe transmisión vertical. |
| Transfusión de sangre infectada | Sí, aunque es una vía poco frecuente. |
La saliva, los lamidos o compartir comederos y bebederos no se consideran vías habituales de transmisión de la leishmaniasis canina. Por tanto, si uno de tus perros ha sido diagnosticado con leishmaniasis, no es necesario aislarlo del resto de animales de la casa. Lo verdaderamente importante es proteger a todos los perros frente a la picadura del flebótomo.
¿Cómo se transmite la leishmaniasis de un perro a otro?
La principal vía de transmisión requiere la intervención de un flebótomo, un pequeño insecto que actúa como vector del parásito. El ciclo puede producirse de la siguiente manera:
- Un flebótomo se alimenta de la sangre de un perro infectado con Leishmania infantum.
- El parásito continúa su desarrollo dentro del flebótomo.
- Posteriormente, el insecto infectado pica a otro perro.
- Durante esa picadura puede transmitirle el parásito.
Por eso, cuando hablamos del contagio habitual de la leishmaniasis, no existe una transmisión directa de perro infectado a perro sano, sino que interviene el vector: perro infectado → flebótomo → perro sano. Esto explica también por qué la prevención frente a los flebótomos resulta fundamental incluso cuando ya existe un perro diagnosticado en casa.
¿Puede un perro con leishmaniasis transmitir el parásito a un flebótomo?
Sí. Los perros infectados pueden actuar como reservorio de Leishmania infantum. Esto significa que un flebótomo puede picar a un perro infectado, adquirir el parásito y participar posteriormente en su transmisión.
Por este motivo, un perro diagnosticado con leishmaniasis también debe continuar protegido frente a las picaduras de los flebótomos, siguiendo las recomendaciones de su veterinario. La prevención no debe centrarse únicamente en los perros sanos. Reducir las picaduras en animales infectados también ayuda a disminuir la circulación del parásito.
¿Existen otras formas de transmisión de la leishmaniasis entre perros?
Aunque el flebótomo es la principal vía natural de transmisión, se han documentado otras formas mucho menos frecuentes.
Transmisión vertical
Una perra infectada puede transmitir Leishmania infantum a sus cachorros durante la gestación. Por tanto, la transmisión vertical de madre a crías es posible y debe tenerse en cuenta.
Transmisión mediante sangre infectada
También puede producirse transmisión mediante una transfusión de sangre procedente de un animal infectado. Precisamente por este motivo, los protocolos de selección y control de donantes de sangre son especialmente importantes en zonas donde la leishmaniasis es endémica.
Otras vías poco frecuentes
También se han descrito otras posibles vías de transmisión, como la transmisión venérea, aunque su importancia epidemiológica es muy inferior a la de la transmisión mediante flebótomos.
¿Puede un perro tener leishmaniasis sin presentar síntomas?
Sí. Un perro puede estar infectado por Leishmania infantum y no presentar síntomas durante un periodo prolongado. La evolución de la infección varía mucho entre animales. Algunos perros desarrollan signos clínicos, mientras que otros pueden permanecer aparentemente sanos. Esto es especialmente importante porque la ausencia de síntomas de la leishmaniasis no permite descartar por sí sola la infección.
Por este motivo, si vives en una zona de España donde la leishmaniasis es frecuente o uno de tus perros ha sido diagnosticado, tu veterinario puede recomendar realizar controles al resto de animales de la casa. Las pruebas diagnósticas ayudan a detectar la infección y permiten establecer medidas de seguimiento y prevención de forma precoz.
¿Hay que separar a los perros si uno tiene leishmaniasis?
No. Un perro con leishmaniasis puede convivir con otros perros. No es necesario aislarlo, impedir que juegue con los demás, utilizar habitaciones diferentes, separar sus juguetes o impedir que compartan espacios de descanso.
La convivencia normal no constituye la vía habitual de transmisión. Lo que sí debe hacerse es reforzar las medidas de protección frente al flebótomo en todos los perros de la casa, incluido el animal infectado.
¿Qué hacer si uno de tus perros tiene leishmaniasis? Medidas de control
Si uno de tus perros ha sido diagnosticado con leishmaniasis, no debes preocuparte por un contagio directo al resto simplemente por convivir juntos. Sin embargo, sí es recomendable tomar algunas medidas.
Protege a todos los perros frente al flebótomo
Utiliza las medidas preventivas que recomiende tu veterinario, como collares o pipetas con efecto repelente frente a los flebótomos. La elección del producto y la frecuencia de aplicación deben adaptarse a cada animal.
Mantén protegido también al perro positivo
Que un perro ya tenga leishmaniasis no significa que deje de necesitar protección. Evitar nuevas picaduras ayuda a reducir la posibilidad de que los flebótomos entren en contacto con el parásito y participen en su transmisión.
Consulta si conviene realizar pruebas al resto de perros
Un perro puede estar infectado sin mostrar síntomas evidentes. Si varios perros comparten el mismo entorno, todos han estado potencialmente expuestos a los mismos flebótomos, por lo que el veterinario puede considerar conveniente realizar pruebas de detección.
Reduce la exposición al flebótomo
También pueden adoptarse medidas ambientales destinadas a disminuir el riesgo de picadura, como utilizar mosquiteras, reducir la exposición exterior en los momentos de mayor actividad del flebótomo, mantener las zonas donde descansan los perros adecuadamente protegidas y seguir las pautas antiparasitarias recomendadas durante los periodos de riesgo.
Consulta sobre la vacunación
La vacuna contra la leishmaniasis en perros debe formar parte de la estrategia preventiva. Sin embargo, no sustituye a las medidas destinadas a evitar la picadura del flebótomo. Tu veterinario podrá valorar si está indicada según la edad, estado sanitario y riesgo de exposición de cada perro.
¿La leishmaniasis se transmite a los cachorros?
La mayoría de las infecciones se producen mediante la picadura de un flebótomo infectado, igual que ocurre en los perros adultos. Sin embargo, también se ha documentado la transmisión vertical, es decir, el paso de Leishmania infantum desde una madre infectada a sus cachorros durante la gestación.
Por tanto, aunque un cachorro no se infectará simplemente por convivir con un perro con leishmaniasis, debe tenerse en cuenta la posible transmisión materna. Si una perra ha sido diagnosticada con leishmaniasis y se plantea su reproducción, es importante consultar previamente con el veterinario.
¿Se puede contagiar la leishmaniasis de perros a humanos?
La leishmaniasis es una enfermedad zoonótica, lo que significa que puede afectar tanto a animales como a personas. Sin embargo, una persona no contrae normalmente la enfermedad por acariciar, tocar o convivir con un perro infectado.
La principal vía natural de transmisión a las personas también es la picadura de un flebótomo infectado. El proceso puede producirse cuando un flebótomo adquiere el parásito al alimentarse de un reservorio infectado y posteriormente transmite Leishmania mediante una nueva picadura. Por tanto, convivir con un perro con leishmaniasis no significa que exista un riesgo de contagio directo hacia las personas de la familia.
¿Cómo reducir el riesgo de leishmaniasis entre perros? La prevención es clave
La prevención debe centrarse fundamentalmente en evitar las picaduras de los flebótomos. La estrategia más adecuada dependerá de la zona en la que viva el perro, su estilo de vida y su estado de salud. Algunas de las medidas más importantes son:
- Utilizar repelentes adecuados frente al flebótomo.
- Mantener protegidos tanto los perros sanos como los infectados.
- Realizar revisiones veterinarias periódicas.
- Valorar pruebas diagnósticas en animales expuestos.
- Reducir la exposición durante los momentos de mayor actividad del vector.
- Instalar barreras físicas como mosquiteras cuando sea posible.
- Consultar al veterinario sobre otras medidas preventivas, incluida la vacunación cuando esté indicada.
En resumen, la leishmaniasis no se contagia normalmente entre perros por convivir, jugar, dormir juntos o compartir espacios. La principal vía de transmisión de la leishmaniasis canina es la picadura de un flebótomo infectado, aunque existen otras vías mucho menos frecuentes, como la transmisión vertical o mediante sangre infectada.
Por eso, si uno de tus perros ha sido diagnosticado, no es necesario aislarlo. Lo más importante es mantener protegidos frente al flebótomo a todos los perros de la casa, incluido el animal positivo, realizar los controles veterinarios recomendados y valorar la necesidad de realizar pruebas al resto de animales expuestos.
Ante cualquier duda sobre prevención de la leishmaniasis, diagnóstico o seguimiento, consulta con tu veterinario MiVet.
Preguntas frecuentes sobre el contagio de la leishmaniasis
¿Un perro con leishmaniasis puede convivir con otro perro?
Sí. La convivencia normal entre perros no es una vía habitual de transmisión de la leishmaniasis.
¿Se contagia la leishmaniasis por compartir comedero?
No. Compartir comedero o bebedero no se considera una vía habitual de transmisión.
¿La leishmaniasis se transmite por la saliva o los lamidos?
No existe una transmisión habitual de la leishmaniasis mediante saliva o lamidos durante la convivencia normal.
¿Cuál es el tratamiento de la leishmaniasis en perros?
El tratamiento de la leishmaniasis en perros depende del estado clínico del animal, la carga parasitaria y los órganos afectados. El veterinario establecerá la pauta más adecuada y realizará controles periódicos, ya que la enfermedad suele requerir seguimiento a largo plazo.
¿Pueden dormir juntos dos perros si uno tiene leishmaniasis?
Sí. No es necesario separar a los perros ni impedir que compartan espacios de descanso.
¿Un perro con leishmaniasis debe seguir usando repelentes?
Sí. También debe mantenerse protegido frente al flebótomo para reducir las picaduras y contribuir a limitar la circulación del parásito.
¿Tengo que separar a mi perro si tiene leishmaniasis?
No. Un perro diagnosticado puede convivir normalmente con otros perros. Las medidas deben centrarse en la prevención frente al flebótomo y en el seguimiento veterinario.
Fuentes y referencias consultadas
- Merck Veterinary Manual. Leishmaniosis in Dogs.
- World Association for Veterinary Dermatology. Consensus Statement for Diagnosis and Evidence-Based Clinical Practice Guidelines for Treatment and Prevention of Canine Leishmaniosis.
- Naucke TJ, Lorentz S. Sexual and vertical transmission of visceral leishmaniasis.
- Gharbi M, Mhadhbi M, Rejeb A, et al. Leishmaniosis (Leishmania infantum infection) in dogs.















