bg-circle
Enfermedades

Diabetes mellitus en perros: síntomas y tratamiento

Publicado el 11/01/2023

Diabetes mellitus en perros: síntomas y tratamiento

La diabetes mellitus en perros es una enfermedad endocrina crónica causada por un déficit de insulina, que eleva la glucosa en sangre y provoca su eliminación por la orina. Los 3 signos característicos son aumento de la sed, aumento de la orina y pérdida de peso.

La diabetes afecta al 0,26-1,33 % de los perros, según los estudios recopilados por Denyer et al. (2025). La insulina diaria, una rutina estable de comida y ejercicio y el seguimiento veterinario controlan los signos clínicos en la mayoría de los perros diabéticos (AAHA, 2026).

¿Qué es la diabetes mellitus en perros?

La diabetes mellitus canina es un déficit absoluto de insulina causado por la pérdida permanente de las células beta del páncreas.

La insulina es una hormona producida por las células beta del páncreas. Su función es facilitar que la glucosa pase de la sangre a los tejidos para ser utilizada como fuente de energía. Cuando la producción de insulina es insuficiente, la glucosa se acumula en sangre y termina eliminándose por la orina.

En el perro, la diabetes clínica se caracteriza habitualmente por una deficiencia importante de insulina. Por eso, las clasificaciones de “tipo 1” y “tipo 2” tomadas de la diabetes humana no siempre describen bien lo que ocurre en los perros. Lo importante desde el punto de vista práctico es que el perro diabético necesita una valoración individual y, una vez confirmado el diagnóstico, tratamiento con insulina.

Algunas enfermedades pueden favorecer la resistencia a la insulina o dificultar el control de la glucosa. Entre ellas se encuentran el hiperadrenocorticismo o síndrome de Cushing, determinadas infecciones, la hipertrigliceridemia y la pancreatitis. También pueden influir algunos medicamentos y los cambios hormonales en hembras no esterilizadas.

¿Qué perros tienen más riesgo de diabetes?

Los perros de 5 a 12 años y las razas Samoyedo, Terrier tibetano, Teckel y Cairn Terrier presentan el mayor riesgo de diabetes.

El registro británico de diabetes canina analizó 1.072 perros diabéticos. El Samoyedo presentó 23,5 veces más probabilidad de diabetes que los perros mestizos. El Terrier tibetano presentó 11,1 veces más y el Teckel, 10,9 veces más. El Bóxer, el Pastor alemán, el Carlino y el Cockapoo no registraron ningún caso. La edad mediana de diagnóstico fue de 9,2 años.

Las hembras no esterilizadas desarrollan diabetes durante el diestro, la fase del ciclo dominada por la progesterona. La progesterona induce la liberación de hormona del crecimiento en la glándula mamaria. Esa hormona bloquea la acción de la insulina (Manual Veterinario Merck).

Las 6 condiciones que generan resistencia a la insulina son:

  • Hiperadrenocorticismo o síndrome de Cushing.
  • Diestro y gestación en hembras no esterilizadas.
  • Pancreatitis, aguda o crónica.
  • Hipertrigliceridemia, el exceso de triglicéridos en sangre.
  • Infecciones urinarias, cutáneas u orales.
  • Corticoides y progestágenos administrados como medicamento.

La obesidad se asocia con más riesgo de diabetes, pero no existe una relación causal demostrada. La mayoría de los perros obesos compensan con un aumento de la secreción de insulina (Denyer et al., 2025).

¿Cuáles son los síntomas de la diabetes en perros?

Los síntomas principales de la diabetes en perros son aumento de la sed, aumento de la orina, aumento del apetito y pérdida de peso. El déficit absoluto de insulina produce cetosis en pocos días. Por ese motivo, la mayoría de los perros llegan a consulta con un periodo corto de síntomas.

Los 8 signos clínicos de la diabetes canina son:

  • Polidipsia: aumento de la sed.
  • Poliuria: aumento de la cantidad y la frecuencia de la orina.
  • Polifagia: aumento del apetito, sobre todo al inicio.
  • Pérdida de peso con ingesta normal o aumentada.
  • Debilidad, cansancio y menor tolerancia al ejercicio.
  • Pérdida de masa muscular.
  • Cataratas y pérdida de visión.
  • Infecciones recurrentes, urinarias o cutáneas.

Un signo aislado no confirma la diabetes. La combinación de sed excesiva, orina abundante y pérdida de peso es motivo de revisión veterinaria.

¿Cuándo es una urgencia la diabetes en un perro?

La cetoacidosis diabética y la hipoglucemia son las 2 urgencias de la diabetes canina.

La cetoacidosis diabética aparece en perros sin diagnosticar o mal controlados. Acude al veterinario de inmediato ante estos 6 signos: vómitos, rechazo de la comida, decaimiento marcado, deshidratación, debilidad intensa o empeoramiento rápido del estado general.

La hipoglucemia aparece en perros tratados con insulina. Sus 6 signos son desorientación, debilidad súbita, temblores, pérdida de coordinación, convulsiones y pérdida de consciencia. Cualquiera de ellos requiere atención veterinaria urgente.

No modifiques la dosis de insulina sin indicación veterinaria.

¿Cómo se diagnostica la diabetes mellitus en perros?

La diabetes canina se diagnostica con 2 hallazgos simultáneos: hiperglucemia persistente y glucosuria, junto con signos clínicos compatibles (AAHA, 2026; Manual Veterinario Merck).

Una medición aislada de glucosa no basta para el diagnóstico. El estrés y otras enfermedades elevan la glucosa de forma transitoria. La glucosuria sin hiperglucemia indica un trastorno renal, no diabetes.

El diagnóstico completo incluye 5 pruebas:

  1. Glucemia en sangre: confirma la hiperglucemia persistente. Un valor superior a 200 mg/dl (11,1 mmol/l) con signos clínicos cumple el criterio diagnóstico ALIVE.
  2. Análisis de orina: detecta glucosuria, cuerpos cetónicos y signos de infección urinaria.
  3. Fructosamina: refleja la glucemia media de las 1-2 semanas previas.
  4. Bioquímica y hemograma: identifican enfermedades concurrentes, como pancreatitis, enfermedad renal o hiperadrenocorticismo.
  5. Urocultivo: confirma las infecciones urinarias, frecuentes en perros diabéticos.

Explicamos los cambios urinarios asociados en nuestra guía sobre cistitis en perros.

¿Cómo se trata la diabetes en perros?

El tratamiento de la diabetes canina combina insulina diaria, alimentación y ejercicio constantes y control de las enfermedades asociadas. El objetivo principal es controlar los signos clínicos y evitar la hipoglucemia. Mantener una glucosa perfecta durante todo el día no es el objetivo.

La AAHA considera la diabetes bien controlada con 4 criterios: ausencia de poliuria, ausencia de polidipsia, ausencia de polifagia y peso estable o en aumento.

Insulina

Los perros con diabetes mellitus clínica son insulinodeficientes y necesitan insulina exógena prescrita por el veterinario. El tipo de insulina, la pauta y cualquier ajuste deben decidirse de forma individual. No es seguro aumentar, reducir o suspender una dosis basándose únicamente en una medición puntual o en la evolución de un solo día.

El objetivo del tratamiento no es conseguir una cifra de glucosa “perfecta” durante todo el día, sino controlar los signos clínicos y evitar la hipoglucemia.

Alimentación

La dieta forma parte del tratamiento, pero no existe una única alimentación válida para todos los perros diabéticos. El plan debe tener en cuenta el peso, la condición corporal, el apetito y posibles enfermedades concurrentes.

En general, lo más importante es mantener horarios y cantidades de comida consistentes, controlar las calorías y utilizar una dieta completa y equilibrada que el perro acepte bien. En perros con sobrepeso se puede plantear una pérdida de peso gradual; en perros delgados, la prioridad será recuperar y mantener masa corporal. Si existe pancreatitis, enfermedad renal u otra patología, la dieta debe adaptarse también a esa condición.

Ejercicio y rutina

El ejercicio regular y de intensidad similar de un día a otro ayuda a mantener una rutina metabólica más estable. Los cambios bruscos en duración o intensidad pueden modificar las necesidades de glucosa, por lo que es preferible una actividad adaptada a la edad, estado físico y enfermedades del perro.

Control de enfermedades asociadas

Infecciones, enfermedades hormonales, pancreatitis y otros procesos pueden dificultar la respuesta a la insulina. Detectarlos y tratarlos forma parte del control de la diabetes. En hembras enteras, el veterinario también puede valorar la esterilización porque los cambios hormonales pueden interferir en la sensibilidad a la insulina.

¿Qué insulina necesita un perro diabético?

Todo perro con diabetes clínica necesita insulina exógena prescrita por el veterinario. El veterinario decide el tipo de insulina, la dosis y la frecuencia de administración.

La pauta más habitual es de 2 inyecciones subcutáneas al día. En el registro británico de diabetes canina, la insulina porcina de acción intermedia administrada 2 veces al día fue el tratamiento más usado (Denyer et al., 2025). Las guías AAHA 2026 incorporan insulinas de acción prolongada, como la insulina degludec y la glargina U-300, que permiten 1 sola dosis diaria en perros seleccionados.

Una medición puntual de glucosa no justifica aumentar, reducir o suspender la dosis. Los ajustes se basan en la evolución de los signos clínicos, del peso y de los controles de glucosa.

¿Qué dieta necesita un perro diabético?

La dieta del perro diabético se basa en horarios y cantidades constantes, control de calorías y una ración completa y equilibrada que el perro acepte. No existe una dieta única para todos los perros diabéticos.

El plan nutricional depende de 4 factores: peso, condición corporal, apetito y enfermedades concurrentes. Un perro con sobrepeso necesita una pérdida de peso gradual. Un perro delgado necesita recuperar y mantener masa corporal. La pancreatitis y la enfermedad renal exigen adaptar también la dieta.

Un perro que no come y recibe su dosis habitual de insulina corre riesgo de hipoglucemia. Consulta al veterinario ese mismo día ante cualquier rechazo de la comida.

¿Qué ejercicio necesita un perro diabético?

El perro diabético necesita ejercicio diario, regular y de intensidad similar cada día. El ejercicio reduce la glucosa en sangre. Un aumento brusco de la duración o la intensidad eleva el riesgo de hipoglucemia en perros tratados con insulina. La actividad se adapta a la edad, el estado físico y las enfermedades del perro.

¿Por qué hay que tratar las enfermedades asociadas?

Las enfermedades asociadas generan resistencia a la insulina y dificultan el control de la diabetes. Las infecciones, el hiperadrenocorticismo, la pancreatitis y la hipertrigliceridemia son 4 ejemplos. Su diagnóstico y tratamiento forman parte del control de la diabetes.

La AAHA (2026) recomienda valorar la esterilización de las hembras enteras tras el diagnóstico. La esterilización elimina la influencia hormonal del diestro sobre la sensibilidad a la insulina. En la diabetes asociada a la progesterona, la esterilización consigue la remisión en algunas perras, con una mediana de 10 días tras la cirugía (Pöppl et al., 2024).

¿Cómo se controla a un perro diabético en casa y en la clínica?

El control del perro diabético combina la observación diaria en casa con los controles de glucosa indicados por el veterinario.

Los 4 parámetros que se registran en casa son:

  • Consumo de agua y frecuencia de micción.
  • Apetito y nivel de actividad.
  • Peso y condición corporal.
  • Signos de alarma: vómitos, debilidad o desorientación.

Los 3 controles veterinarios son:

  • Curva de glucemia: mediciones seriadas de glucosa a lo largo del día.
  • Monitorización continua de glucosa: sensor subcutáneo que registra la glucosa de forma continua durante varios días.
  • Fructosamina: glucemia media de las 1-2 semanas previas.

Una lectura aislada de glucosa no refleja el control global de la enfermedad. La AAHA interpreta los datos de glucosa junto con los signos clínicos y la evolución del peso. El veterinario ajusta el tratamiento ante 3 situaciones: vuelta de la sed o la orina excesivas, pérdida de peso sin causa o signos de hipoglucemia.

¿Qué complicaciones causa la diabetes en perros?

Las cataratas, las infecciones recurrentes y la cetoacidosis diabética son las 3 complicaciones principales de la diabetes canina.

Las cataratas son una de las complicaciones más frecuentes en perros diabéticos. En un estudio con 200 perros diabéticos, el 50 % desarrolló cataratas a los 170 días del diagnóstico, el 75 % a los 370 días y el 80 % a los 470 días (Beam et al., 1999). La catarata diabética progresa hasta la pérdida de visión en días o semanas. La cirugía de cataratas la realiza un oftalmólogo veterinario.

Las 5 complicaciones restantes son:

  • Infecciones urinarias y cutáneas recurrentes.
  • Pérdida de peso y de masa muscular.
  • Deshidratación y alteraciones electrolíticas.
  • Cetoacidosis diabética, con vómitos, deshidratación y riesgo vital.
  • Hipoglucemia por exceso de insulina.

La nefropatía y la retinopatía, frecuentes en la diabetes humana, son raras en perros (Manual Veterinario Merck).

¿Un perro con diabetes tiene buena calidad de vida?

Sí. La mayoría de los perros diabéticos tolera bien la insulina y tiene un buen pronóstico a largo plazo con un manejo adecuado (AAHA, 2026).

Las primeras semanas tras el diagnóstico requieren aprendizaje y ajustes de dosis. El veterinario establece una pauta compatible con la rutina del perro y de la familia. Después revisa la respuesta y modifica la pauta según la evolución.

Preguntas frecuentes sobre la diabetes mellitus en perros

¿La diabetes en perros tiene cura?

No. La diabetes canina es permanente y requiere insulina de por vida en la mayoría de los perros. La remisión es excepcional (Denyer et al., 2025). La excepción principal es la diabetes asociada a la progesterona en hembras no esterilizadas. En esos casos, la esterilización produce remisión en algunas perras (Pöppl et al., 2024). Toda remisión exige confirmación y seguimiento veterinario.

¿Qué puede comer un perro diabético?

Un perro diabético come una dieta completa y equilibrada, en porciones y horarios constantes, adaptada a su peso y a sus enfermedades asociadas. No existe un alimento único «para diabéticos» válido para todos los perros. Evita los cambios bruscos de dieta. No ajustes las comidas para compensar una dosis de insulina sin indicación veterinaria.

¿Cuánto vive un perro con diabetes?

La supervivencia depende de 3 factores: edad, enfermedades asociadas y respuesta al tratamiento. En un estudio con 439 perros diabéticos del Reino Unido, la supervivencia mediana tras el diagnóstico fue de 17,3 meses (Mattin et al., 2014). La edad avanzada y la pancreatitis aumentaron el riesgo de muerte. Los perros esterilizados presentaron menor riesgo.

¿Se puede prevenir la diabetes mellitus canina?

No existe un método demostrado para prevenir la diabetes canina. Las 3 medidas que controlan factores de resistencia a la insulina son:

  • Control del peso corporal.
  • Tratamiento de las enfermedades endocrinas y pancreáticas.
  • Uso de corticoides y progestágenos solo bajo prescripción veterinaria.

La esterilización de las hembras elimina el diestro, el desencadenante de la diabetes asociada a la progesterona.

¿Cuándo llevar a un perro al veterinario por sospecha de diabetes?

Pide cita veterinaria ante sed excesiva, orina abundante, pérdida de peso sin causa, aumento del apetito o cataratas. En un perro ya diagnosticado, contacta con el veterinario el mismo día ante 5 cambios: rechazo de la comida, vómitos, debilidad, desorientación o vuelta de los síntomas.

En MiVet valoramos los síntomas, realizamos las pruebas diagnósticas y establecemos un plan de seguimiento adaptado a tu perro.

Referencias científicas

  1. American Animal Hospital Association (AAHA). 2026 AAHA Diabetes Management Guidelines for Dogs. Publicadas el 1 de septiembre de 2026. https://www.aaha.org/resources/2026-aaha-diabetes-management-guidelines-for-dogs/
  2. Beam S, Correa MT, Davidson MG. A retrospective-cohort study on the development of cataracts in dogs with diabetes mellitus: 200 cases. Vet Ophthalmol. 1999;2(3):169-172.
  3. Denyer AL, O’Neill DG, Brodbelt DC, Holder A, Catchpole B, Davison LJ. Epidemiology and clinical management of 1072 dogs with diabetes mellitus in a UK diabetes register. Companion Anim Health Genet. 2025;12:7. doi:10.1186/s40575-025-00146-x
  4. Diabetes mellitus, su control y dispositivos de monitorización subcutánea en veterinaria. Argos. 2022;(237). IVIS. https://www.ivis.org/library/argos/enfermedades-infecciosas-y-parasitarias-argos-n%C2%B0237-abril-2022/diabetes-mellitus-su-control-y-dispositivos-de-monitorizaci%C3%B3n-subcut%C3%A1nea-en-veterinaria
  5. Manual Veterinario Merck. Diabetes mellitus en perros y gatos. https://www.merckvetmanual.com/es-us/sistema-endocrino/el-páncreas/diabetes-mellitus-en-perros-y-gatos
  6. Mattin MJ, O’Neill D, Church D, McGreevy PD, Thomson PC, Brodbelt D. An epidemiological study of diabetes mellitus in dogs attending first opinion practice in the UK. Vet Rec. 2014;174(14):349. doi:10.1136/vr.101950
  7. Niessen SJ, et al. Agreeing Language in Veterinary Endocrinology (ALIVE): diabetes mellitus – a modified Delphi-method-based system to create consensus disease definitions. Vet J. 2022;289:105910.
  8. Pöppl AG, et al. Progesterone-related diabetes mellitus in the bitch: current knowledge, the role of pyometra, and relevance in practice. 2024. https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC10967455/

Validado por

Equipo veterinario MiVet

El equipo veterinario de MiVet redacta y revisa cada artículo del blog. Veterinarios colegiados y especialistas en las áreas tratadas en cada publicación firman el contenido con base en su práctica clínica en la red de clínicas y hospitales de MiVet en España. Cada artículo cita estudios científicos, guías clínicas de referencia y literatura veterinaria revisada.