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¿Qué es la filariosis en perros y cómo se transmite?

Publicado el 14/04/2026

¿Qué es la filariosis en perros y cómo se transmite?

La filariosis canina, también conocida como dirofilariosis, es una enfermedad parasitaria grave causada por Dirofilaria immitis. Este parásito se aloja sobre todo en las arterias pulmonares y en el lado derecho del corazón, por lo que puede comprometer de forma progresiva la salud cardiopulmonar del perro si no se detecta y controla a tiempo.

En este artículo vamos a explicar qué es la filariosis en perros, cómo se transmite, cuáles son los síntomas más habituales, qué opciones existen frente al parásito, cómo enfocar la prevención y en qué zonas de España hay mayor riesgo.

¿Qué es la filariosis canina?

La filariosis canina es una parasitosis producida por el nematodo Dirofilaria immitis. En medicina veterinaria se la conoce de forma habitual como enfermedad del gusano del corazón, porque los parásitos en perros adultos pueden localizarse en las arterias pulmonares, en la vena cava y en el ventrículo derecho. Se trata de una enfermedad relevante no solo por su impacto en perros, sino también por su interés zoonósico.

Su evolución puede ser lenta. De hecho, algunos perros infectados pasan un tiempo sin mostrar signos evidentes, mientras el parásito sigue causando daño vascular y cardiopulmonar. Cuando la enfermedad avanza, el riesgo clínico aumenta y puede aparecer insuficiencia cardiaca, tromboembolismo pulmonar y otras complicaciones serias.

Por eso, cuando hablamos de filariosis canina, no nos referimos a un simple parásito intestinal o a una infestación leve, sino a una enfermedad que requiere prevención, diagnóstico veterinario y seguimiento adecuado.

¿Cómo se transmite la filariosis en perros?

La transmisión de la filariosis en perros se produce a través de la picadura de mosquitos culícidos infectados, sobre todo de géneros como Culex, Aedes y Anopheles. Es decir, el contagio no se produce por contacto directo entre perros, sino mediante vectores.

El proceso de infección se desarrolla de la siguiente manera:

  • Un mosquito pica a un animal infectado, adquiriendo larvas del parásito.
  • Se desarrollan las larvas dentro del mosquito.
  • El mosquito infectado pica a tu perro, transmitiendo las larvas infectadas.
  • En 7 a 10 semanas, las larvas migran a los pulmones, arterias y corazón, pudiendo causar problemas de salud graves.
  • A los 6 meses, los gusanos pueden llegar a medir hasta 20 cm.

La presencia de la enfermedad depende mucho de las condiciones ambientales. La humedad, las temperaturas favorables y la existencia de agua estancada o áreas de regadío facilitan la proliferación de mosquitos y, con ello, aumentan el riesgo de transmisión. Por eso hay zonas donde el periodo de exposición puede concentrarse en ciertos meses y otras donde puede prolongarse gran parte del año.

También influyen factores como la proximidad a ríos, humedales, regadíos, zonas costeras o áreas urbanas con espacios verdes y agua acumulada. Además, los estudios epidemiológicos apuntan a una expansión de la enfermedad en España, relacionada con factores climáticos, ambientales y de movilidad animal.

filariosis canina

¿Cuáles son los síntomas de la dirofilariosis en perros?

Los síntomas de la dirofilariosis en perros pueden ser muy discretos al principio. En fases iniciales, algunos animales permanecen aparentemente sanos, lo que complica la detección temprana si no se realizan controles periódicos. Esa ausencia de signos no significa que la enfermedad no esté avanzando.

Además, los síntomas de la filaria pueden variar dependiendo del número de gusanos presentes y de la gravedad de la infección. Los síntomas más comunes incluyen:

  • Tos crónica y disnea. 
  • Dificultades respiratorias.
  • Fatiga y menor tolerancia al ejercicio. 
  • Debilidad y desmayos.
  • Síncopes en los casos más avanzados.
  • Pérdida de peso, anorexia, ascitis y alteraciones en la auscultación cardiaca o pulmonar: a medida que progresa el daño cardiopulmonar.
  • En los casos más graves, colapso y muerte.

En otras palabras, no siempre empieza con un cuadro muy evidente. Un perro que se cansa más al pasear, que tose de forma persistente o que rinde menos de lo habitual debería ser valorado, especialmente si vive o viaja a zonas de riesgo. En contextos avanzados, la filariosis canina puede comprometer seriamente la calidad de vida del animal e incluso poner en riesgo su vida.

¿Cuál es el tratamiento frente al parásito?

El tratamiento de la dirofilariosis debe individualizarse y siempre debe estar supervisado por un veterinario. No consiste simplemente en dar un antiparasitario, porque antes es necesario confirmar el diagnóstico y valorar el estado general del paciente. Para ello se combinan pruebas de detección de antígenos, búsqueda de microfilarias y, según el caso, radiografías, ecocardiografía, hematología, bioquímica y urianálisis.

La finalidad del abordaje es eliminar las formas adultas y las microfilarias reduciendo al máximo el riesgo de complicaciones, especialmente el tromboembolismo pulmonar asociado a la muerte de los parásitos. Por eso la estadificación clínica del perro es tan importante antes de decidir el protocolo terapéutico.

Además, no todos los perros se manejan igual. En pacientes con afectación cardiopulmonar más marcada, primero puede ser necesario estabilizar al animal antes de pasar al tratamiento adulticida. Durante el proceso, el control veterinario y la restricción del ejercicio suelen tener un papel muy importante para disminuir riesgos.

En general, el tratamiento de la filaria depende de la gravedad de la infección y puede incluir:

  • Tratamiento médico: uso de medicamentos para eliminar las microfilarias y los gusanos adultos.
  • Cuidados especiales: monitoreo y manejo de los síntomas, así como el tratamiento de cualquier daño a los órganos.

¿Es posible prevenir la filariosis?

filariosis canina prevención

Sí, la prevención es fundamental y es la estrategia más eficaz frente a esta enfermedad. De hecho, prevenir la infección suele ser mucho más sencillo y seguro que tratar una dirofilariosis ya establecida.

La prevención de la filariosis canina se basa en productos antiparasitarios pautados por el veterinario, junto con controles diagnósticos periódicos cuando corresponda. En España existen medicamentos autorizados para la prevención, incluidos formatos mensuales y opciones de liberación prolongada, pero deben utilizarse siempre bajo criterio veterinario y tras descartar la presencia de filariosis en el perro antes de iniciar la profilaxis.

Aquí conviene aclarar una duda muy frecuente: no existe una vacuna para la filariosis canina de uso estándar como ocurre con otras enfermedades infecciosas. Existen tratamientos preventivos frente al parásito, no una vacuna inmunológica.

Además del uso de antiparasitarios, también ayuda minimizar la exposición a mosquitos en momentos y zonas de mayor actividad vectorial. Esto es especialmente relevante en perros que viven cerca de cursos de agua, áreas húmedas, zonas agrícolas de regadío o regiones costeras e insulares.

¿Dónde hay más filaria en España?

filariosis canina mapa españa

España es un país endémico para Dirofilaria immitis y la distribución del riesgo no es homogénea. Un estudio con más de 9.500 muestras señaló una prevalencia media del 6,47% y detectó las prevalencias más altas en provincias del noroeste y del sur, además de Baleares y Canarias. También describió casos positivos por primera vez en provincias e islas donde antes no se habían comunicado, lo que refuerza la idea de expansión de la enfermedad.

Hay más riesgo de filaria en zonas con temperaturas favorables para el mosquito, humedad elevada, disponibilidad de agua y presencia de regadíos o entornos costeros. Canarias sigue siendo un área de riesgo muy alto, y también destacan varias zonas del sur peninsular, del noroeste y del arco mediterráneo.

En resumen, las áreas de España con un alto riesgo de filaria incluyen:

  • Costa Mediterránea: Este de Cataluña, Comunidad Valenciana, Almería y Murcia, Baleares.
  • Andalucía Sur y Occidental: Huelva, Sevilla, Córdoba, Cádiz y Málaga.
  • Cantabria y País Vasco: Santander, Bilbao y San Sebastián.
  • Sur de Navarra y Zaragoza.

También hay que recordar la relevancia de áreas urbanas con grandes zonas verdes y agua acumulada, así como de provincias donde el clima permite un periodo de transmisión muy prolongado. Murcia, por ejemplo, reúne condiciones muy favorables para el desarrollo del vector durante muchos meses del año.

La filaria es una enfermedad seria que requiere atención y prevención de manera constante. Si sospechas que tu perro puede estar infectado, es crucial que consultes con tu veterinario más cercano para un diagnóstico y tratamiento adecuados. Tomando las precauciones necesarias, mantendrás a tu mascota sana y feliz. Protege a tu mascota de la filaria y disfruta de su compañía como se merece.

Fuentes y referencias consultadas